Cómo se hacen las torrijas para la Semana Santa 2017

Dentro de las recetas de postres más tradicionales en España, no podían faltar las torrijas de pan.

Torrijas de pan con leche, vino o miel, todas son ricas para la Semana Santa

Las torrijas era un postre de los conocidos como de reciclaje al reutilizar el pan de días anteriores. Las torrijas tradicionales en el centro de España se suelen preparar con un tipo de pan especial para torrijas, más ancho, esponjoso y grueso de lo habitual.

Esta receta original, y a la vez tradicional, del dulce más típico en Semana Santa es un postre que está basado en una rebanada de pan. La cual está empapada en leche, rebozada en huevo, frita en aceite de oliva virgen extra y aromatizada al gusto con almíbar, azúcar, canela, miel o vino dulce.

Ingredientes para torrijas de leche

1 barra de pan del día anterior o una barra específica para torrijas (de venta en casi todas las pastelerías). La de esta receta tenía la escandalera de 55 cm.
1 l y medio de leche entera.
5 huevos medianos.
1 palo de canela-rama, 1 vaina de vainilla, la cáscara de medio limón
100 ml de vino de Oporto
300 g de azúcar blanca y 1 cucharada de canela molida.
1/2 l de aceite de oliva virgen extra suave

Preparación

Vamos a preparar unas de las torrijas más conocidas, unas torrijas con leche que son muy fáciles de preparar. Lo primero que necesitamos es pan para torrijas. Si no tenemos este pan especial, podemos usar pan del día anterior, que debemos cortar en rebanadas de un par de centímetro de grosor más o menos. Es importante que el pan tenga el grosor adecuado y que no esté demasiado tierno.

Acto seguido hay que poner a hervir la leche, junto con las ramas de canela y el azúcar, usando un cazo y ponlo a fuego medio, para que los ingredientes se mezclen bien. Cuando hierva retiramos el cazo del fuego y dejamos enfriar.

Cuando la leche se enfríe lo suficiente, vamos a ir pasando las rebanadas de pan por la misma, mojándolo por ambos lados, de forma que queden bien húmedos, pero sin que lleguen a romperse.

Cuando la leche se enfríe lo suficiente, vamos a ir pasando las rebanadas de pan por la misma, mojándolo por ambos lados, de forma que queden bien húmedos, pero sin que lleguen a romperse.

Una vez tengamos todas las rebanadas empapadas, pasaremos cada una de las mismas por el huevo batido, pasando las dos caras de cada rebanada para después freírlas en una sartén con abundante aceite de oliva.

Finalmente, se endulzan al gusto. Con canela, azucar, miel o vino dulce… para todos los gustos, paladares y bolsillos.

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